Descubrir los rincones más paradisíacos de Vigo no requiere una inversión tan cuantiosa como cabría esperar. Los viajeros más inteligentes sacan partido a la tarjeta PassVigo, prefieren la comida local frente a los menús para turistas e incluyen en su itinerario un buen número de atracciones gratuitas o rebajadas. En este sentido, canjear un codigo promocion islas cíes, VigoNature o el Museo del Mar de Galicia puede suponer un ahorro de hasta el cincuenta por ciento. Con estos incentivos, los touroperadores, navieras y plataformas de cupones atraen a una parte de su clientela.
Más allá de los códigos y ofertas promocionales, el viajero puede economizar sus gastos en transporte público y disfrutar de descuentos exclusivos en el acceso a instalaciones deportivas y otros espacios gracias a PassVigo. Esta tarjeta orientada a residentes y turistas es un gran aliado para moverse por la Ciudad Olívica.
La reserva anticipada de servicios (hoteles, restaurantes, pasajes en ferry, etcétera) también conlleva un ahorro notable que los presupuestos más ajustados agradecerán. De existir la posibilidad de fijar las vacaciones en cualquier momento del año, la temporada baja es sin duda la mejor elección para evitar los sobreprecios.
Sin importar la fecha elegida, los guías aconsejan evitar los restaurantes y bares frecuentados por el turista medio, prefiriendo en su lugar las tabernas menos glamurosas del Casco Vello o la comida fresca del mercado (la Rúa das Ostras es una sabia elección).
Por lo demás, los enclaves más interesantes del paisaje vigués pueden explorarse sin coste. Darles prioridad al trazar el itinerario del día siguiente evita derrochar el presupuesto disponible. Estos destinos comprenden, por ejemplo, playas como la de Samil, Vao, Sereíña y Fontaíña, atalayas naturales como el Monte O Castro o edificios de época como la Concatedral de Santa María. Determinados museos, como el MARCO, permiten la entrada gratuita algunos días a la semana.